La Enfermedad Inflamatoria Intestinal se asocia con un mayor riesgo de padecer enfermedad de Parkinson

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La Enfermedad Inflamatoria Intestinal se asocia con un mayor riesgo de padecer enfermedad de Parkinson

Mensaje por ThePatient » Dom Nov 19, 2017 5:16 pm

Este estudio de cohorte a nivel nacional de 8373 pacientes con EII mostró un aumento del 35% en el riesgo de desarrollar enfermedad de Parkinson(EP) en pacientes con Enfermedad Inflamatoria intestinal (EII) comparado con pacientes sin EII en la población de Taiwán. Además, entre los pacientes con EII, los pacientes con Enfermedad de Crohn (EC) mostraron un mayor riesgo de desarrollar EP.

Los pacientes masculinos con EII tenían un riesgo ligeramente mayor de EP que los pacientes femeninos. Una posible explicación para este hallazgo podría ser los efectos neuroprotectores de los estrógenos, pero su papel sigue siendo controvertido.

Sugirieron que la hipertensión y la CAD son factores de riesgo independientes para la EP en pacientes con EII. Estudios anteriores han indicado un riesgo significativamente mayor de CAD(enfermedad de las arterias coronarias) e hipertensión entre los pacientes con EII en comparación con los controles. Sin embargo, la relación entre Enfermedad de Parkinson e hipertensión o CAD sigue siendo incierta. Finalmente, los trastornos y síntomas depresivos son comunes tanto en la EP como en la EII , especialmente en la enfermedad de Crohn, posiblemente debido a una relación entre las respuestas inmunitarias inflamatorias y la aparición de depresión en pacientes con EP y aquellos con EII.

El mecanismo de desarrollo de la EP en pacientes con EII está probablemente asociado con una disfunción del sistema inmunológico, particularmente una respuesta neuroinflamatoria innata, a través de la liberación de citoquinas proinflamatorias como un factor etiológico potencial. Las alteraciones inmunológicas en pacientes con EP han sido sugeridas para involucrar inmunidad regional (microglia) y sistémica (periférica) en pacientes con EII, incluyendo mayores niveles de autoanticuerpos.

Además, el perfil de citoquinas proinflamatorias observado en los pacientes con EP, es decir, un aumento en la expresión de TNF-a e IL-1b, es sorprendentemente similar al observado en los pacientes con EII. La importancia de la señalización de TNF-a e IL-1b para mediar la inflamación se ha demostrado en la patogénesis de la EII. Por lo tanto, nuestros hallazgos indican la posible existencia de mecanismos inmunológicos subyacentes comunes entre la EP y la EII.

Hacen referencia a otro estudio donde sugirieron que la aparición de una patología positiva alfa-sinucleína de Lewy ocurre tanto en el sistema nervioso entérico como en el núcleo motor dorsal del nervio vago en la etapa inicial de la EP. La EP podría ser producida por un patógeno ambiental que rompe la barrera epitelial intestinal. Esto permitiría que el agente neurotrópico entrara en los axones terminales del plexo submucoso, iniciando una patología de la EP que se extendería aún más al sistema nervioso central a través de la inervación vagal preganglionar del intestino. Esta evidencia sugiere un papel clave tanto de la inflamación como de las células gliales entéricas en el mantenimiento de la integridad de la barrera epitelial intestina y en el aumento de la permeabilidad de la barrera epitelial intestinal en pacientes con EP. Esto indica una relación entre la inflamación gastrointestinal y la EP. Por lo tanto, se puede sugerir un vínculo entre la EII y la EP.

Una explicación alternativa para el aumento del riesgo de EP es la susceptibilidad genética. Los datos de los estudios genéticos apoyan aún más este concepto. Los polimorfismos de un solo nucleótido en el gen CARD15/ NOD2 que se sabe está asociado con la enfermedad de Crohn están sobreexpresados en pacientes blancos y chinos con EP.

CARD15/NOD2 es miembro de la superfamilia CED/APAF 1 de inductores o potenciadores de apoptosis expresados en monocitos e implicados en la activación del NF-kB por el componente bacteriano muramil dipeptido.
Se ha considerado que las variantes comparten un mecanismo molecular común de activación incontrolada del NF-kB, que se activa tanto en las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra en pacientes con EP como en las células mononucleares de la lámina intestinal propria en pacientes con Crohn.

Además, el gen LRRK2 ha sido identificado como una mayor susceptibilidad para desarrollar Crohn. El LRRK2 está altamente expresado en células mononucleares y en macrófagos de sangre periférica y está regulado por interferón g (INF-g). Su expresión se ve incrementada por la exposición a estructuras microbianas o partículas virales, lo que sugiere fuertemente un papel en las vías de respuesta inmune.

El papel de las mutaciones en el gen LRRK2 en la EP sigue siendo incierto; sin embargo, se propuso que los efectos perjudiciales mediados por las mutaciones de la EP- LRRK2 pueden iniciarse en la periferia y extenderse al sistema nervioso central como consecuencia del aumento de los niveles de factores proinflamatorios permeables a la barrera hematoencefálica.

En conclusión, este estudio sugiere que los pacientes con EII se asociaron con un mayor riesgo de enfermedad de Parkinson, que fue más pronunciado en los pacientes con Crohn. Esta asociación puede explicarse por la inflamación crónica con rasgos inmunológicos compartidos entre la EP y la EII. Los pacientes con EII deben ser conscientes del riesgo potencial de desarrollar EP.

Enlace del artículo:
https://insights.ovid.com/pubmed?pmid=26919462



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